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lunes, 28 de diciembre de 2015

COMO ENSEÑAR A UN NIÑO A SER FELIZ

Todos sabemos sobre nutrición, higiene y ejercicio.
Todos queremos dar lo mejor a nuestros hijos sin pensar que  el mejor regalo es ofrecerles nuestro tiempo y enseñarles a ser felices con lo menos posible. Pero es importante reflexionar sobre ello y tenerlo en cuenta.
No darles todos los caprichos consumistas, significa quererles más y enseñarles mejor; tampoco significa que por ello sean más felices, por ello, este artículo escrito por Isabel Serrano Rosa, psicóloga, es de importancia para todos.
…Cada vez que pregunto en consulta a los padres ¿qué es lo que más deseas para tu hijo? Responden: “buena salud, buena formación y que sea feliz”. Aún así, observamos un aumento gradual de la depresión en niños y adolescentes no atribuible sólo a causas económicas.
Para la psicología, la felicidad es una sensación de satisfacción con la vida, un sentimiento asociado al optimismo. Para la psicología popular es un concepto cercano al hedonismo. Después de una noche en la que el babé no deja de llorar no es placer lo que sientes. ¡A veces educar, como crecer, no es un asunto demasiado divertido, pero podemos sentirnos muy felices de ser padres!
La psicología positiva, la ciencia que estudia la felicidad, prefiere hablar de bienestar psicológico. Sugiere que nos sienta bien aquello que nos ayuda a crecer y nos hace más fuertes. Educar a los hijos de forma positiva  es un desafío que nos obliga a crecer con ellos y a adaptarnos a su propia evolución. Toma nota de estas herramientas:
Cultiva las emociones: Lo primero es escucharles, sin negar, minimizar o culparles. Evita pronunciar frases como “no entiendo por qué te pones así” o “eso es una tontería”. Sus problemas son grandes oportunidades para enseñarles a encontrar soluciones.
Las emociones positivas les ayudan a avanzar. Los niños son juguetones y felices, exploran su mundo. Proporcionales el vocabulario emocional para que nombren estos sentimientos.
Juego uno: Los mejores momentos. Antes de ir a la cama, recordad los tres mejores momentos del día. Los del niño y los tuyos. Si te cuentan una pesadilla, cambia el guión y haz que el sueño acabe con final feliz.

Relaciones positivas: Hay pocas cosas positivas que sean solitarias. La relación con los demás es la variable más  importante para medir nuestra satisfacción vital. Y la soledad real o sentida, una de las situaciones más incapacitantes para niños y adolescentes.
La familia ideal no debe centrarse sólo en satisfacer las necesidades del niño, sino en las relaciones positivas de todos sus miembros. Anima a tus hijos a ponerse en el lugar de los otros para desarrollar la empatía, una habilidad clave para la vida.
Un estudio de la Universidad de Michigan confirma que las buenas relaciones en el hogar favorecen la salud. Si dedicas 20 minutos al día a cuidarlas tendrás tres veces más salud que si los empleas en correr en la cinta.
Juego dos: Hadas y dragones. Una vez, el niño/a será el hada o el mago que representan la alegría. Tú, un dragón colérico. Alterna los roles. Enseña al niño a manejar conflictos y a expresar sus diferentes emociones.

Establece y alcanza metas: Es una gran satisfacción conseguir algo que te has propuesto aunque te cueste mucho esfuerzo,¿verdad? Hay que fomentar que  los niños tengan sus metas y favorecer que aprendan a tolerar la frustración que antecede al éxito. Es importante no brindarles todas las soluciones a sus problemas. Hay que ayudarles a ganar pero también necesitan fracasar y, sobre todo, aprender a superarlo. Elogia de forma selectiva su esfuerzo. Al fomentar el triunfo barato, se producen fracasos muy caros, según dice el psicólogo Seligman.
Juego tres: Cuento inventado. Idea un relato donde tú digas una frase y el niño, otra. Así hasta que consigáis una narración construida a vuestro gusto.

Enséñale a fluir: El bienestar y el desarrollo del talento tienen que ver con saber concentrarse y fluir. Seguro que habrás visto alguna vez a tu hijo tan concentrado que  parecería que no había niño. Cuando eso ocurra no le hables. Se llama juego libre y es uno de los ingredientes de la creatividad y la felicidad infantil. Ayúdale a desarrollar el silencio y la capacidad de estar consigo mismo sin interrupción. Juego cuatro: La estrella. La atención plena o mindfulness es una actitud de calma que nos permite vivir el momento presente. Les guiaremos para que imaginen que tienen una estrella en lo alto de su cabeza.  Una luz blanca que entra por la cabeza, baja por los brazos y las manos, el cuerpo, las piernas y los pies. Si son bebés, respira lenta y profundamente abrazado a ellos para que escuchen el sonido de tu respiración.

Da sentido a lo que hace: Si haces que tu hijo sienta que forma parte de algo más grande que él mismo, como su familia, grupo, colegio, ciudad, mundo, etc…, le darás una enorme fuente de bienestar y seguridad. Juego cinco: Ser amables. Los elefantes que se rascan. Juega con  tu hijo a regalar amabilidad. Pensad en algo totalmente inesperado y agradable que pueda hacer por otro miembro de la familia y anímale a que lo lleve a cabo como un regalo personal hacia esa persona. La risa es también una buena estrategia. Juega a poner tu espalda contra la suya y rascaros sin manos como lo hacen los elefantes.

Montserrat A


TEACHING AS A CHILD TO BE HAPPY
We all know about nutrition, hygiene and exercise. We all want to provide the best for our children without thinking that the best gift is to offer our time and teach them to be happy with as little as possible. But it is important to reflect on it and take it into account.
No consumerist whims them all, it means more love them and teach them better; It does not mean that therefore happier, therefore this article by Isabel Rosa Serrano, a psychologist, is of importance to all.

... Every time I ask in consultation with parents what do you most want for your child? They answer: "Good health, good education and be happy." Still, we see a gradual increase in depression in children and adolescents not only attributable to economic reasons.
For psychology, happiness is a feeling of satisfaction with life, a feeling associated with optimism. For folk psychology is a concept close to hedonism. After a night in which the babé not stop mourn pleasure is not what you feel. Sometimes educate, and grow, it is not a matter too much fun, but we can feel very happy to be parents!

Positive psychology, the science of happiness, prefers to speak of psychological wellbeing. He suggests that we feel good that which helps us grow and makes us stronger. Raising children in a positive way is a challenge that forces us to grow with them and adapt to their own evolution. Take note of these tools:

Cultivate emotions: The first is to listen, not deny, minimize or blame. Avoid pronounce phrases like "I do not understand why you get like" or "that's nonsense." Their problems are great opportunities to teach solutions.
Positive emotions help them advance. Children are playful and happy, explore their world. Proportional to the emotional vocabulary to name these feelings.
Game One: The best moments. Before going to bed, remember the three best times of day. The child and yours. If you have a nightmare, change the script and make the dream ends with a happy ending.

Positive relationships: There are few positive things that are lonely. The relationship with others is the most important measure our life satisfaction variable. And the real or felt loneliness, one of the most disabling situations for children and adolescents.
The ideal family should not only focus on the needs of the child, but on the positive relationships of all its members. Encourage your children to take the place of others to develop empathy, a key life skill.
A study by the University of Michigan confirms that good relationships at home promote health. If you spend 20 minutes a day to take care of health have three times that if spend on running on the treadmill.

Game Two: Fairies and Dragons. Once the child / to be the fairy or magician representing joy. You, an angry dragon. Alternating roles. Teaches children to manage conflict and to express different emotions.

Set and achieve goals: It is a great pleasure to get something you set out even if it costs a lot of effort, right? We must encourage children to have their goals and encourage them to learn to tolerate frustration that precedes success. It is important not provide all the solutions to their problems. We must help them win but also need to fail and, above all, learn to overcome. Selectively praised their efforts. To promote cheap triumph, very expensive failures occur, according to psychologist Seligman says.

Game Three: invented story. Idea a story where you say a phrase and the child is another. So until the obtaining of a narrative built to your liking.

Teach flow: The welfare and development of talent have to do with knowing focus and flow. Sure you've ever seen your child seem so focused that there was child. When that happens do not talk. It is called free play and is one of the ingredients of creativity and childhood happiness. Help him develop the silence and the ability to be himself without interruption.
Game Four: The star. Mindfulness or mindfulness is a calm attitude that allows us to live the present moment. We will guide them to imagine they have a star on top of his head. A white light coming through the head, down the arms and hands, body, legs and feet. If they are babies, breathe slowly and deeply embraced them to hear the sound of your breathing.

It gives meaning to what you do: If you make your child feel part of something bigger than himself, and his family, group, school, city, world, etc ..., you will give a huge source of comfort and security. Game Five: Be polite. Elephants scratch. Play with your child to give kindness. Think of something totally unexpected and pleasant I can do for another family member and encourage him to take him out as a personal gift to that person. Laughter is also a good strategy. Play put your back against his hands and rascaros as do elephants.

Montserrat A



martes, 22 de diciembre de 2015

MÉTODOS DE ESTIMULACIÓN PARA AYUDAR A NUESTRO BEBÉ A HABLAR A TEMPRANA EDAD

El proceso de habla es un proceso natural que el bebé desarrolla mientras va creciendo poco a poco, el cual  los padres pueden ayudar para que el  proceso sea más rápido si así lo desean.
Hay estudios que indican que la mayor capacidad de aprendizaje corresponde a los 10 primeros años de vida, con un esfuerzo mínimo o inexistente.
No se trata que el niño hable mucho y antes que nadie, se trata de ayudar y estimular al bebe para que ordene de forma rápida y correcta los sonidos que escucha, los objetos que ve … dándoles referencias para recordar y memorizar.
Se puede notar que entre los seis a doce meses de edad los niños empiezan a sustituir el lenguaje por un balbuceo seguido de monosílabos como bla bla bla, ta, ta, ta, o da, da, da. Luego de los 10  a 18 meses empiezan a deducir palabras como mamá o papá y así sucesivamente si solo escuchan un solo idioma. En el caso que un bebe escuche en casa o por sistema más de un idioma en casa ,un niño puede aprender "sin problemas" una segunda (o tercera) lengua desde pequeñito y, aunque suelen tener más problemas para iniciar el habla, pronto diversifican las palabras según la lengua que estén hablando pero eso haría que se ralentizara un poco más el ritmo. Obviamente, cuando son más mayores.
Algunas ideas para  ayudar a desarrollar el lenguaje del bebé más rápido sería:

Traducción  de sonidos: uno de los mejores adiestramientos para que tu bebé aprenda a identificar los sonidos es traducirle lo que el escucha, por ejemplo sonidos como el teléfono, el timbre de la puerta, una motocicleta, ambulancia,  un perro  entre otros. Son sonidos que a los niños les llaman la atención por esa razón  se pueden utilizar para ir  induciéndoles a que los pronuncie para así lograr tu objetivo.

Juegos interactivos: Se puede inducir al bebé a que valla aprendiendo a identificar frases por ejemplo;  esconderte y preguntarle ¿Dónde estoy? con ayuda del sonido de un juguete o algo para que él bebe identifique de donde viene el sonido. Para así desarrollar más su audición y contribuir con el habla y la atención.

Forma de hablar con él: te darás cuenta que le interesa más el tono de voz que la intensidad con la que lo hagas, notaras que al hablarle con tonos suaves y dulces, el bebé se tranquilizara. Si está llorando y puede que hasta deje de llorar, sin embargo si le gritas con enojo sucederá lo contrario e incluso si no está llorando llorará porque el tono de voz le transmite que algo va mal creándole inseguridad y desestabilidad.

Enseñarle a sacar la lengua: es una muy buena ayuda para la motricidad lingüística  de él, o bien haciendo sonidos en monosílabo para que el repita ejercitando dicha motricidad. Es un buen ejercicio y divertido si compartís un rato juntos.
Asegúrate de que cuando tu bebé empiece a decir sus primeras silabas repetirlas con él y seguido decir alguna palabra que contengan esos sonidos como mamá o papá o cualquier cosa que pueda repetir esos sonidos.

Aparte de oír sonidos, tu hijo ha estado produciéndolos  primero en forma de llanto y luego de ruiditos o gorgojeos. Alrededor de los seis meses empezará a balbucear, utilizando muchos de los ritmos y características de su lengua. Aunque al principio sus balbuceos pueden parecer no tener sentido, si lo escuchamos atentamente, percibiremos como modifica la entonación, como si estuviera afirmando o preguntando algo.

No hay que olvidar, la importancia del conversar con nuestro bebé. Cada vez que se pueda se le tiene que hacer participe en el desarrollo lingüístico pero será aún más importante a partir del séptimo mes, que empezará a imitar activamente los sonidos del habla. Fuente: guía del bebe

Montserrat A